¿Cómo mantener la temperatura adecuada para pollitos recién nacidos?
Cuidar de pollitos recién nacidos puede parecer una tarea sencilla, pero ¿sabías que la temperatura es uno de los factores más críticos para su supervivencia? La temperatura incorrecta puede ser la diferencia entre una camada saludable o una que no sobreviva. Hoy descubrirás no solo cuál es la temperatura ideal para tus pollitos, sino también cómo asegurarte de mantenerla estable para que crezcan sanos y fuertes.
¿Por qué es tan importante la temperatura para los pollitos recién nacidos?
Los pollitos recién nacidos son extremadamente vulnerables durante sus primeras semanas de vida. A diferencia de las aves adultas, aún no pueden regular su temperatura corporal de manera efectiva. Si un pollito siente demasiado frío, puede enfermarse o, en el peor de los casos, morir. En cambio, si siente demasiado calor, también puede verse afectado, mostrando signos de agotamiento y deshidratación.
Por eso, como cuidador de pollitos, una de tus principales responsabilidades es proporcionar un entorno térmico adecuado.
¿Cuál es la temperatura ideal para pollitos recién nacidos?
Durante los primeros días de vida, los pollitos recién nacidos necesitan una temperatura constante de alrededor de 32°C a 35°C (90°F a 95°F). Esta temperatura simula el calor que recibirían si estuvieran con su madre gallina, quien naturalmente los mantendría calientes con su cuerpo.
Semana a semana: Ajustes de temperatura
A medida que los pollitos crecen, puedes ir reduciendo gradualmente la temperatura en su criadora (el espacio donde los crías), siguiendo una regla simple:
- Semana 1: 32°C - 35°C
- Semana 2: Baja la temperatura a 30°C - 32°C
- Semana 3: Ajusta a 28°C - 30°C
- Semana 4: Sigue reduciendo la temperatura en incrementos de 2°C por semana hasta llegar a los 21°C o la temperatura ambiente segura.
¿Cómo mantener esta temperatura constante?
Uno de los mejores métodos para mantener la temperatura adecuada es utilizar una lámpara de calor ajustable. Existen lámparas con bombillas incandescentes o infrarrojas que permiten regular la cantidad de calor que reciben los pollitos.
Pasos para garantizar la estabilidad térmica:
- Altura de la lámpara: Ajusta la altura de la lámpara en función de la temperatura. Si los pollitos están dispersos y evitan la zona central, es probable que haga demasiado calor, y si están muy agrupados debajo de la lámpara, posiblemente estén sintiendo frío.
- Monitoreo constante: Utiliza un termómetro dentro del área donde están los pollitos para verificar que la temperatura se mantenga en el rango ideal. Colócalo a nivel de los pollitos para obtener una lectura precisa.
- Espacio adecuado: Asegúrate de que el espacio donde están los pollitos no sea muy pequeño ni muy grande. Un área demasiado pequeña puede retener demasiado calor, mientras que una demasiado grande dispersará el calor, haciendo que sea difícil para los pollitos encontrar una zona cómoda.
Señales de que la temperatura no es adecuada
Saber si la temperatura es correcta no siempre es fácil, pero los pollitos te enviarán señales claras:
- Si tienen frío: Los pollitos estarán amontonados, buscando la fuente de calor. Incluso podrían piar con fuerza debido al malestar.
- Si tienen calor: Se alejarán de la lámpara, buscarán lugares más frescos y estarán menos activos. También podrían mostrarse letárgicos o con las alas extendidas, un signo de sobrecalentamiento.
Observar su comportamiento es clave para ajustar la temperatura y mantener un ambiente saludable para ellos.
¿Cuándo puedo quitar la fuente de calor?
Generalmente, después de la cuarta o quinta semana de vida, los pollitos comenzarán a desarrollar plumas adultas, lo que les permitirá regular su temperatura corporal sin la ayuda de una lámpara de calor. Una vez que hayan alcanzado las seis semanas, si la temperatura ambiente es de al menos 21°C (70°F), es seguro retirar la lámpara.
Consejos adicionales para mantener la temperatura adecuada
- Evita corrientes de aire: Los pollitos son sensibles a las corrientes de aire frío, así que asegúrate de que su criadora esté en un lugar protegido de corrientes.
- Distribuye la luz de manera uniforme: Si usas varias lámparas, distribúyelas uniformemente para que toda el área de los pollitos esté caliente, pero permite también áreas más frescas donde puedan refugiarse.
- Utiliza un termostato: Si puedes, un termostato puede ayudarte a mantener la temperatura constante de manera automática.
Mantener la temperatura adecuada para los pollitos recién nacidos no es una tarea complicada, pero requiere atención constante. El bienestar de tus pollitos depende de un entorno cálido y estable, y ahora ya sabes cómo proporcionarlo de manera efectiva. ¡Tus pollitos te lo agradecerán con su crecimiento saludable!

